BOUZAS,BÁRBARA
Dabria necesita el calor de su hogar para sanar las heridas que hadejado su paso por San Petersburgo. Curarse no será fácil, pero losbrazos que la arroparán la obligarán a seguir adelante. Pasará devivir por ella a vivir por ellos.
Por otro lado, Miki no seacostumbrará al paso del tiempo sin ella. Sus días transcurrirán enreuniones con las otras familias e intentará evitar con todas susfuerzas que la encuentren para acabar asesinándola. Sin embargo, esoes inevitable, pues muchos desean su cabeza.
Como todaguerra, esta conlleva pérdidas. Pérdidas que Dabria no se imaginará yque obligarán a Miki a preguntarse cuánto más aguantará su pequeña,temiendo que sea demasiado para lidiar con una persona que acaba derecomponerse y cuyos pilares están todavía muy frágiles.