TAPIA, JAVIER
Por supuesto, hay mucho de mito, conspiranoia, leyenda e imaginacióndesvelada con respecto a cualquier secta por poderosa que sea, sobretodo si tenemos en cuenta que los verdaderos amos del mundo,iluminados, masones, luciferinos, gnósticos, teósofos, o no, nonecesitan nada de nadie porque ya lo tienen todo: el dinero y elpoder, los medios de producción y comunicación, la distribución y lospuntos de venta de todas y cada una de las mercancías y los bienes que existen en el mundo, así como el total control del pensamientohumano, de su educación, sus ritos, su cultura, sus creencias y hastade su tecnología y de sus ciencias. Ellos deciden quién triunfa yquién no, qué se come y qué se desecha. Ellos ya son dueños de todo, y no necesitan de secta alguna para llevar a cabo sus planes,cualesquiera que estos sean, y el día que quieran o en el momento quese les ocurra, pueden borrarnos al resto de la faz de la Tierra. Esaes la verdadera Mano Negra que mueve los hilos del mundo.