PEREZ QUINTANA, DAJALIN
La frontera entre la creación literaria la ficción, como se denomina ahora dentro del sector y la historia biográfica es muy volátil y sinuosa. La abuela María y el único soltero se sitúa, pues, en este contexto donde la descripción de unos hechos o episodios pasados, la memoria de unos personajes únicos y entrañables, los recuerdos de infancia de la propia autora y su voluntad de darles forma narrativa se confunden con naturalidad. Estamos, efectivamente, ante una magnífica muestra de sinceridad, de amor y de respeto hacia una familia extensa de un país, Cuba, lleno de contrastes, luz, color y también dificultades para sobrevivir. Un ámbito familiar donde las mujeres tienen un peso específico muy importante y que son, de alguna manera, la columna vertebral de las relaciones de parentesco que existen entre los numerosos protagonistas de estas historias que confluyen de manera armónica y espontánea.
Un ejercicio de transparencia y de búsqueda del pasado que evoluciona con desenvoltura y franqueza hacia una obra muy personal que Dajalin nos invita a leer.